Las técnicas actuales de blanqueamiento se basan en la utilización de peróxidos. Estos productos son capaces  de producir devolver un aspecto más blanco al esmalte.


¿Daña el esmalte?

No daña el diente ya que  el blanquemiento sólo tiene un efecto superficial. Los cuidados, durante los días del tratamiento, serán unos enjuagues y al finalizar colocaremos unas cubetas con flúor para fijar el color y mineralizar el esmalte.


¿Se va su efecto?

El color obtenido no se pierde, pero para evitar que se cubra con manchas de tabaco o café, es aconsejable la limpieza anual.